Domingo cultural

Marzo 31, 2008

Desde el otro día tenía un tema en mente para mi nuevo post pero justo ahora que me siento a escribir, no me sube agua al tinaco y no lo recuerdo, así que les contaré mi visita al Zócalo para ver la exposición ‘Ashes and Snow’ de Gregory Colbert, de la cual seguramente ya han visto algún anuncio.

El ‘Museo Nómada’ es como se le ha llamado al recinto viajero que ha albergado a la exposición en Venecia, Nueva York, Tokio y Santa Mónica. Para esta ocasión, un colombiano llamado Simón Vélez construyó otra estructura muy parecida a la que ha recorrido el mundo utilizando contenedores viejos, bambú y otros materiales como bolsitas de té importadas de Asia. Ocupa mas o menos la mitad del Zócalo, osea, es una madresota.

Para empezar, hay que llegar muy temprano por que se llena bien cabrón. Se suponía que abrían a las 10 y desde las 9 estaban dejando pasar a la perrada para que no hubiera filas tan largas como ya lo estaban a las 10:30, justo cuando íbamos saliendo.  A nosotros nos fue bastante bien porque solamente hicimos fila de 15 minutos y van pa’ dentro.

Ya estando en el interior la estructura es aún más impresionante. La iluminación, los espejos de agua situados abajo de cada imágen y la música, simplemente te llevan a otro mundo a pesar de los chilangos que hacen cada comentario tan pendejo como ‘ira, nomas son puros elefantes’ o ‘¿por qué se llama aches an esnow si estan en la selva?’.

Hay aproximadamente 60 impresiones en sepia de unos 3 x 2 en papel artesanal japonés que son verdaderamente im-pre-sio-nan-tes. Los videos son igual de impactantes y bien vale la pena comprarlos en ‘dividi’, igualmente el libro oficial vale la pena pero está medio cariñoso, 1,400 varitos. Si andan medio brujas, las postales son de a 10 pesitos y la ‘pulsera de la suerte’ de a 35.

El autor Gregory Colbert, es un canadiense que ha viajado a un chingo de países bien ‘epsóticos’ durante casi 20 años fotografiando con una paciencia digna de premio a la flora, fauna y habitantes locales interactuando de una manera nunca antes vista. Él lo describe como ‘Una carta de amor a la naturaleza’ y tiene toda la razón.

Les recomiendo que vayan, va a estar hasta el 27 de abril, aunque no dudo que por la gran demanda que tiene, lo extiendan un par de semanas mas. Seguramente ese último fin de semana va a romper récord de asistencia. Como dato cultural, en las 4 ciudades anteriores llevaba un millón y medio de visitantes, aquí me parece que ya va por el millón. Además acá es gratis gracias a los patrocinios, así que nos ahorramos los 35 dolaritos que costaba en NY.

Si llegan tarde y hay una fila del carajo, no se desesperen por que bien vale la pena. Les dejo una de mis fotos favoritas y el link del proyecto.

www.ashesandsnow.org

Currently listening – Bullets by The Editors.

A la playa!

Marzo 12, 2008

Llegó el momento esperado durante meses por millones de personas de la capirucha, la instalación de las playas artificiales del PRD Gobierno del Distrito Federal. A partir del viernes volverán las multitudes a las tan mencionadas y publicitadas playas que ahora  serán 10 repartidas en 9 delegaciones (Chale! ¿Y la Benito Juárez qué?), abiertas de 10 am a 6 pm.

Además del sano esparcimiento que podremos tener ahí, habrá pláticas de sexualidad, por aquello de los arrumacos dentro de las albercas, y aplicarán pruebas de hipertensión y diabétes, no vaya a ser que nos suba la presión o nos baje el azúcar de tanto nadar dentro de las amplísimas albercas.

Dicen que ahora restringirán el acceso a los que no cumplan las reglas de higiene, las cuales ni siquiera han anunciado, pero supongo que consisten en que vayas por lo menos bien bañadito y con las uñas recortaditas pa’ que no rasguñes al de al lado mientras nadas de lado a lado en un área de 4×4.

La ‘buena noticia’ es que las albercas meadas cristalinas serán revisadas 3 veces al día para que su pureza se conserve intacta a través del día y no vaya a haber brotes de enfermedades como el año pasado.

También se anunció que parte de la arena (sí, la que saca ronchas) es reciclada del año pasado así que no duden en encontrarse la chancla de pata de gallo de la mamá, el pañal  del bebé, los chones Rinbros del chamaco o la cadena de la Virgencita que se le cayó al primo. En una de esas hasta unos Ray-Pan se encuentran.

Seguramente no faltaran las palmeras de plástico, la abuelita enterrada, los vendedores de cocos, los ‘changüis’ de queso de puerco, las primas en camiseta aplicándose bronceador, el tío chupando Bonafina con mezcal y tantas cosas que hacen de nuestro DF un lugar que no le pide nada a Los Cabos, Cancún, St. Tropez o Marbella.

¿Entonces que, quién se anima a armar el ‘pisni’?

Hablando del GDF, ¿se han dado cuenta que cuando habla Marcelo Ebrard parece de esos perritos que traen resortito y mueven la choya? Chéquenlo y compárenlo con los finísimos ‘adornos’ que les menciono. Si no saben donde encontrarlos, súbanse a un taxi chilango.

Currently listening: 101 by Albert Hammond Jr.

Closing time…

Marzo 4, 2008

Closing time… Time for you to go out to the places you will be from. Closing time… This room won’t be open till your brothers or your sisters come. So gather up your jackets, move it to the exits… I hope you have found a friend. Closing time… Every new beggining comes from some other beggining’s end.

Dedicado a mi gran amigo Juanjo que hoy deja esta oficina para emprender nuevos proyectos. Mucha suerte mi estimado Papayo!

Currently listening: Closing Time by Semisonic


¿De qué se ríen?

Marzo 2, 2008

Ùltimamente he ido al cine mucho mas seguido de lo que acostumbraba, todo gracias a mi recien contratada membresìa mensual. Desgraciadamente me he encontrado con un ‘fenòmeno’ bastante desagradable que me crispa los nervios y me echa a perder, de principio a fin, uno de los grandes placeres de la vida.

Para empezar, en cada sala tenemos a las personas que, a pesar de que se lo recuerdan 2 minutos antes, habla durante toda la pelìcula. Ni siquiera se molestan en susurrar, nooo, hablan como si estuvieran en la sala de su casa.

Por otro lado tenemos a los que dejan prendido el celular y a media funciòn les suena con un tono tan ridìculo que da pena ajena. Lo peor es que no contento con haber desconcentrado a toda la gente, el cabròn(a) contesta la llamada!

Siguiendo con el celular, estan los que no hacen llamadas pero se mensajean unas cuantas veces y nos alumbran varios minutos de la pelìcula con su pinche telèfono.

Hasta ahì, todo va dentro de lo ‘normal’. Sabemos que no hay respeto, que las normas se las pasan por los hue…sos y que si queremos ir al cine tendremos que vivir esto.

Pero lo peor viene cuando, despuès de reventarte todo lo arriba mencionado, llega una escena seria o dramàtica y la gente rìe! Arrrggggghhhh!

De verdad, de què chingados se rien? Me pasò en Sleuth, El Orfanato, Sweeney Todd, Atonement, etc. Inclusive en Juno que, a pesar de que es una comedia bastante ligera tiene sus partes serias. Ahì habìa una pinche vieja que, en la escena que fuera, se cagaba de la risa!

Es que acaso soy muy amargado para entender lo ‘chistoso’ de la escena? Mi CI es inferior al de ellos? Tengo un humor tan diferente que no entiendo los chistes? O de plano hay mucho pendejo que ni siquiera sabe què va a ver y como sin querer entrò a ver un drama o algo muy elevado, se rìe porque no entiende lo que pasa?

Lo mas frustrante es que ilùsamente creì que tendrìa que ver con los horarios elegidos pero no! Sea lunes por la noche, sàbado en la mañana o un jueves en la tarde hay por lo menos un pendejo que te echa a perder la funciòn. Nunca falla.

Les dejo un dato que explica muy bien la falta de educaciòn en México. No cabe duda que en cosas tan insignificantes como ir al cine, se puede conocer muuuuy bien a las personas.

‘Una reciente encuesta hecha por la UNAM nos dice que en el ùltimo año el 33.5% de la poblaciòn no ha leido ni un libro, el 30.9% ha leido de uno a dos libros, 25.8% de tres a 10 y los demas dijeron que mas de 11. Esto significa que como paìs leemos la paupèrrima cifra de 2.9 libros al año.’

Bien dicen que ‘Si los pendejos volaran, vivirìamos en penumbra.’