A la playa!
Marzo 12, 2008
Llegó el momento esperado durante meses por millones de personas de la capirucha, la instalación de las playas artificiales del PRD Gobierno del Distrito Federal. A partir del viernes volverán las multitudes a las tan mencionadas y publicitadas playas que ahora serán 10 repartidas en 9 delegaciones (Chale! ¿Y la Benito Juárez qué?), abiertas de 10 am a 6 pm.
Además del sano esparcimiento que podremos tener ahí, habrá pláticas de sexualidad, por aquello de los arrumacos dentro de las albercas, y aplicarán pruebas de hipertensión y diabétes, no vaya a ser que nos suba la presión o nos baje el azúcar de tanto nadar dentro de las amplísimas albercas.
Dicen que ahora restringirán el acceso a los que no cumplan las reglas de higiene, las cuales ni siquiera han anunciado, pero supongo que consisten en que vayas por lo menos bien bañadito y con las uñas recortaditas pa’ que no rasguñes al de al lado mientras nadas de lado a lado en un área de 4×4.
La ‘buena noticia’ es que las albercas meadas cristalinas serán revisadas 3 veces al día para que su pureza se conserve intacta a través del día y no vaya a haber brotes de enfermedades como el año pasado.
También se anunció que parte de la arena (sí, la que saca ronchas) es reciclada del año pasado así que no duden en encontrarse la chancla de pata de gallo de la mamá, el pañal del bebé, los chones Rinbros del chamaco o la cadena de la Virgencita que se le cayó al primo. En una de esas hasta unos Ray-Pan se encuentran.
Seguramente no faltaran las palmeras de plástico, la abuelita enterrada, los vendedores de cocos, los ‘changüis’ de queso de puerco, las primas en camiseta aplicándose bronceador, el tío chupando Bonafina con mezcal y tantas cosas que hacen de nuestro DF un lugar que no le pide nada a Los Cabos, Cancún, St. Tropez o Marbella.
¿Entonces que, quién se anima a armar el ‘pisni’?
Hablando del GDF, ¿se han dado cuenta que cuando habla Marcelo Ebrard parece de esos perritos que traen resortito y mueven la choya? Chéquenlo y compárenlo con los finísimos ‘adornos’ que les menciono. Si no saben donde encontrarlos, súbanse a un taxi chilango.
Currently listening: 101 by Albert Hammond Jr.
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